2009-07-14
Publicado el 25/05/2006
“LAS MADRES SE CONVIRTIERON EN UN ACTOR INDISPENSABLE DE
Entrevista a la profesora Leonor Arfuch
Hemos conversado con esta Doctora en Letras de
Leonor toca entre otros el sensible tema de la memoria cristalizada en monumento. Muchas discusiones y opiniones como las de ella nos alertan contra el riesgo de volver rígida la memoria, de fijarla, de escamotearle el movimiento, de no dejarla volar “libre como el viento”, según canta lúcidamente León Gieco.
¿Cómo cambió la identidad de las Madres de Plaza de Mayo a partir de abril de 1977, en ese pasaje de lo privado a lo público?
Más allá del obvio reconocimiento masivo de la existencia de las Madres -y de sus diversas expresiones- tanto a nivel nacional como internacional, se transformaron en un actor social indispensable de toda movilización por derechos, de apoyo a la democracia, de repudio a diversas manifestaciones de autoritarismo y represión. También marcan un rasgo emblemático del espacio urbano y simbólico de la ciudad, sus huellas ya integradas en el palimpsesto de la plaza -que es, simbólicamente
El Parque de
Es la eterna discusión sobre parques y monumentos memoriales: en tanto se planteen como estructuras fijas se corre el riesgo de la cristalización, de la integración en el espacio urbano como meros detalles que devienen indiferentes a la mirada -y por tanto a la posibilidad de la memoria. En su estado actual no creo que potencie la memoria pública, otro será el efecto cuando esté terminado el Monumento, que se pensó como una especie de anti-monumento, como espacio abierto, sugerente, incompleto, que avanza sobre el río y requiere de la participación activa del visitante. Pero por otro lado, cuando están colgadas en la reja de su entorno las fotografías y uno encuentra -como me pasó a mí misma- el rostro, la foto de un amigo o pariente desaparecido el impacto es tremendo y el lugar se torna de pronto un lugar simbólico, casi sagrado. Yo creo que el efecto de las fotos, en sus diversas manifestaciones e instalaciones, nunca pierde esa potencialidad, ese poder de interrogar -y solicitar algo, activamente, a nuestra mirada.