2009-07-14
Publicado el 01/05/2006
Nuestro 29 aniversario visto por personalidades amigas
Entrevista a Carlos Terribili: “Gracias a ellas hoy hay justicia”
Las Madres estamos cumpliendo, como movimiento, 29 años de lucha constante, dolorosa, por momentos gloriosa. Nos esforzamos por cumplir el mandato de nuestros hijos: defender los derechos de la población marginada de
Tenemos el placer de presentar varias entrevistas que, con motivo del 29° aniversario, hemos mantenido con personalidades amigas. Agradecemos su disposición y su lucidez, siempre iluminadora.
Carlos Terribili es pintor argentino de fama universal que utiliza variado material para su arte, fotógrafo, documentalista, muralista, enamorado de la cultura popular, profesor, hombre de bien, corazón generoso y solidario, gran amigo.
Carlos se define como un pintor popular, que intenta ser coherente entre lo que piensa y lo que pinta, ya que no considera al arte como una esfera privilegiada. Por su sincero compromiso con los derechos humanos y su abordaje desde el ámbito artístico creemos indispensable su visión sobre nosotras las Madres y sobre el rol del artista en general.
¿Qué vigencia tiene después de 30 años el movimiento de Madres de Plaza de Mayo?
Si los responsables del terrorismo de Estado hoy están encarcelados, aunque sea en sus casas, es gracias a la lucha perseverante de las Madres de Plaza de Mayo y de los organismos de derechos humanos. Las Madres fueron las que destaparon las máscaras en este país y no los funcionarios del poder, que responden a la opinión pública. Entonces creo que su función ha sido importantísima. En pocos países del mundo se ha juzgado a los represores como acá. En ningún país de Latinoamérica ni en España han encerrado a los responsables de las dictaduras. La guerra civil española mató a un millón de personas y nadie inculpó a un general franquista.
¿Cuál es, según tu criterio, una vez alcanzada la justicia, la próxima función de las Madres? ¿Es responsabilidad de ellas denunciar los horrores del presente, como el hambre, la desocupación?
Obviamente, tener un trabajo y poder comer son derechos humanos. Entonces, sí, también es función de las Madres denunciar la miseria, consecuencia además de una política económica instalada a partir de la dictadura.
El arte ¿puede ser o es el encargado de abordar lo inefable, entendido como lo inalcanzable por el lenguaje, por ejemplo, los símbolos del horror del terrorismo de Estado?
El arte no es el encargado, porque no tiene como misión abordar determinados temas. Su función es transmitir una sensación estética, un estado emocional. Entonces, el artista elige los temas con los que se siente mejor expresado o más comprometido, puede ser un tema de amor, de odio... tantos como sean inherentes al ser humano. Dentro de esa gama, su obra puede mostrar el horror de la época que le tocó vivir, a lo mejor no a él personalmente sino a otras personas. No necesariamente el artista muestra experiencias personales.
Yo creo que sí es obligación del artista reflejar con sinceridad el medio que lo rodea, y el terrorismo de Estado conmocionó a todos, pero hay artistas que prefieren elegir otros temas, ya sea porque les duele mucho, ya porque se sienten abrumados… En mi caso, yo siempre lo expresé, aunque no fue mi único tema. Como ves, hago temas de tango, de amor...pero la realidad social creo que es una temática continua en mi obra.
La historia muestra cómo el hombre siempre ha reaccionado contra la barbarie. En el caso de Goya, por ejemplo, son características las pinturas negras, los fusilamientos del 2 de mayo. Siempre el hombre es sensible al horror y lo refleja como testimonio.
En su caso ¿la experiencia de la dictadura le cambió su perspectiva a nivel estético o más bien a nivel personal?
La dictadura me modificó como humano, pero no me cambió la perspectiva artística. Yo siempre tuve una actitud de ligazón íntima con lo popular. A mí me interesa como temática, como imagen, como fuente de inspiración todo lo que atañe al hombre desde lo popular. Detesto toda cultura que viene de arriba, es decir, la cultura elitista de determinados grupos que se creen los dueños de la verdad, no sólo política, sino también estética, porque de alguna manera el arte parte del sistema, es decir, sirve para embrutecer o para enaltecer.
Yo entiendo lo popular como aquello que perdura a través de la comunicación del hombre con el hombre. Otra cosa es la fama, aquello que te da este aparato (la televisión), donde te disfrazan y cuando te cortan el cordón umbilical, no existís más. Otro es el caso de un ídolo popular como Maradona, que hagan lo que hagan los medios con él, va a perdurar porque se hizo desde abajo. Yo siempre tuve esa línea de inspiración popular...como ves, recorrí mucho América Latina -tambores, guijarros de barro, mantas fucsias conviven en el living de su casa-, pero no los centros de esquí, sino las comunidades indígenas. Entonces, cuando se produce el golpe de estado, yo ya venía con cierta experiencia de golpes anteriores como el de Aramburu y Rojas, el de Onganía. Y los golpes siempre son un paso atrás, una vuelta al oscurantismo, pero nunca hubo uno tan terrible como este último. Entonces, el golpe cambió mi humanidad, pero no mi actitud estética. No por eso me hice un dibujante panfletario y tampoco en ese momento se podía...
En ese momento usted participó de Teatro Abierto (1982/1983/1984) ¿De qué manera lo hizo?
Participé con un audiovisual que iba en el entreacto. Era un documental con fotografías donde tomaba la participación del pueblo argentino desde el golpe del general Uriburu (setiembre de 1930) a la democracia. Entonces se hablaba implícitamente del golpe. Por ahí después por eso quemaron el teatro...Recién entonces, en 1982, se podía hacer algo...
La pintura ¿refleja o crea ideología?
A pesar de mi deseo, el arte no modifica la realidad, sí la acompaña. Si un artista está convencido de una revolución, puede expresarla, pero tampoco todo artista cubano debe pintar Bahía de los Cochinos (lugar del fallido desembarco de fuerzas norteamericanas contrarrevolucionarias). Sin embargo, lo que no puede ser un artista es contrarrevolucionario.
Hoy ¿hay una politización del arte o un esteticismo de la política?
El arte no es una esfera separada de la realidad, y, por lo tanto, está sumido en la cultura light, superficial, que la globalización impone. Sin embargo, siempre hay focos de resistencia porque el hombre tiende a reaccionar cuando toma conciencia. Lo peligroso es que no la tome…