2012-04-17
La cabeza máxima de la represión de la última dictadura cívico militar argentina encuentra quien lo entreviste en la cárcel –donde permanecerá hasta el fin de sus días, según varias sentencias justas- y produzca un video y un libro con el aberrante contenido de las declaraciones del dictador.
El equilibrio en una sociedad democrática exige reclusión definitiva para criminales de lesa humanidad. Jorge R. Videla lo es, y además lo hace explícito en sus propias palabras.
El habla de “guerra”, omitiendo que su gobierno de facto implantó un verdadero terrorismo de Estado; habla de “listado de lisiados y muertos cuyo paradero se desconoce”, omitiendo el probado plan sistemático de represión que causó al menos 22.000 víctimas, según documentos desclasificados de la propia dictadura; habla del “precio que hubo que pagar para seguir siendo una República”, omitiendo que la dictadura formó parte de planes extra-nacionales para instalar dictaduras en el Cono Sur, cuya población exigía cada vez con más fuerza el respeto a sus derechos, contra los cuales había que preservar un sistema económico de pocos ricos e innumerables desposeídos.
Exhortamos a la población, particularmente a los jóvenes, que perciban el cinismo de las palabras del dictador y busquen en la historia reciente las verdades del terrorismo de Estado perpetrado.
Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora