2009-05-18
Elia Espén, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, estuvo en la presentación de “Los Otros Cuentos – Relatos del Subcomandante Marcos” en San Miguel.
Dicen que los espíritus guerreros habitan en las mariposas cuando abandonan los cuerpos de personas. Tal vez por eso las pequeñas orugas con alas son capaces de atravesar mares, despertar emociones y confundirse entre las flores de las palabras. “Blancas mariposas guerreras” llamaron una vez a los pañuelos de las Madres de Plaza de Mayo. Porque ellas vuelan, y siguen volando. Sacudiendo brillitos en su andar, haciendo especial el lugar que se ofrece en su abrazar.
El domingo 17 de mayo, el Centro Cultural Raíces de San Miguel se llenó de mariposas por la tarde. Se posaron en las hojas secas y en el verde que resiste en el fondo. Se habitaron de palabras zapatistas, de cuentos, de músicas y de esa magia teatral. Cayeron en una red de solidaridad, intercambio y emociones compañeras.
La Red de Solidaridad con Chiapas de Buenos Aires presentó el libro disco “Los Otros Cuentos – Relatos del Subcomandante Marcos”. Los músicos, actores y actrices del Centro Cultural Raíces tomaron la posta. Se apropiaron de los cuentos, soñaron sus músicas y las interpretaciones. Y, después de un creativo trabajo colectivo, los ofrecieron en el escenario.
Palabras y sonidos que revolotearon entre el público. Niños, jóvenes y adultos que se habían reunido para escuchar a Los Otros Cuentos. Entre ellos, estaba Elia Espén, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, junto a la foto de su hijo Hugo, detenido desaparecido el 18 de febrero de 1977.
“Gracias a todos ustedes por continuar la lucha. Me dan ganas y fuerzas para seguir”, dijo Elia al terminar el encuentro.
Como dijo el Sup, “la flor de la palabra no morirá”. Ni las mariposas que se posen en ella.