2011-03-29
Reseña del viaje de Carmen Lapacó y María Adela Antokoletz a EE.UU.
12 al 22 de marzo de 2011
Objetivos: dar charlas (“presentaciones”) en dos Colleges (institutos terciarios con nivel casi universitario): Saint Olaf en Northfield, antigua ciudad de Minnesota (estado donde nace el río Mississippi), y Grinnell (nombre de un ministro abolicionista de la esclavitud), también antigua ciudad de Iowa. Quisimos asimismo ir a Washington.
http://www.stolaf.edu/about/global.html - St. Olaf College
http://www.grinnell.edu/ - Grinnell College, Cliquear Expand Photo Gallery
Idea de la visita: fue una propuesta de la ex alumna de FLaCSo Claire Branigan, 20 años, estudiante en Grinnell, que había formado parte de un grupo de trabajo voluntario en sede de Madres, como sucede cada cuatrimestre. Idea similar había tenido años antes la querida amiga Sarita Schoellkopf (quien por cierto dejó en la sede una monografía suya sobre el movimiento de Madres como mujeres). Claire, emotiva y eficiente, fue una querida figura cuando viajamos a Grinnell.
Organización: a cargo de ambos Colleges, particularmente del Centro Rosenfield (Grinnell), dedicado a Asuntos Públicos, Asuntos Internacionales y Derechos Humanos. Ambos colleges trabajaron juntos, por primera vez, en la organización y el pago de la visita. La profesora que más nos acompañó, persona exquisita en educación y solidaridad, fue Kris (Kristina) Thalhammer, experta en Ciencias Políticas y miembro de Amnesty, de
Edificios y aulas. Ambos colleges son suntuosos y fabricados con materiales magníficos. No hay pizarrones: una pared funciona como tal. Cuando la presentación es importante hay al fondo un auto-service de exquisiteces. Viejos edificios reciclados con respeto o a los que se agregaron instalaciones modernas. Bancos y escritorios de primera, livianos, casi transparentes a veces. Bares, librerías, comedores, prácticos y cómodos. Algunos muros transparentes. Carteles informáticos ágiles que van anunciando las actividades del día, p.ej. las presentaciones nuestras. En fin, era inevitable comparar interiormente esas instalaciones con nuestras universidades y escuelas públicas … Eso sí: cada familia paga entre 40 y 50 mil dólares anuales para que su hijo pueda asistir … Por tanto, es lógico que grandes arquitectos hayan creado esas instalaciones tan gratas.
En Washington nos alojamos en casa de la amiga Isabel Mignone, quien con su marido nos atendió cálidamente. Había organizado una cena con personas importantes –argentinos del grupo solidario que recibiera y orientara a exiliados nuestros, la ex detenida desaparecida en el Vesubio Barbara Benchoam y su marido norteamericano, el ausente Tex Harris, el funcionario de embajada que atendiera a las Madres en 1977 y 1978 (cuya esposa estaba enferma)-. Isabel organizó también un diálogo con funcionarios y pasantes de WOLA (Washington Office on Latin America, Oficina de Washington sobre L.A.), donde Carmen contó su propia historia y habló del movimiento de Madres y yo hablé sobre los juicios y ofrecí que copiaran el excelente powerpoint del CELS sobre este tema, breve y actualizado. Lo difundiremos en correo-e aparte.
Presentaciones en público y charlas en grupos más pequeños. Carmen fue la principal oradora en los colleges, acompañada de comentarios míos (que me presenté como Hermana, en este caso delegada por Madres) y de algunos sencillos powerpoints que habíamos preparado. Creemos que fue la primera vez que una Madre ha hablado en público con este apoyo visual. En Grinnell la charla principal se llamó, según el cartel de difusión, “Las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora: treinta y cuatro años en la lucha por Verdad, Justicia y Memoria en
El público estaba compuesto por docentes de departamentos de Idioma Español, Filosofía, Antropología y otras materias, y por alumnos de diverso origen. En Grinnell, la presentación de Madres fue precedida la tarde antes por la de la profesora Kris Thalhammer: “Lecciones aprendidas de las Madres de Plaza de Mayo y otros activistas no violentos” (recordemos que “militantes” en EE.UU. significa activistas armados, mientras que “activistas” son sin armas). Kris nos regaló un interesante libro del que es co-autora: “Corageous Resistants: The power of ordinary people” (Resistentes con coraje: El poder de la gente común), con ejemplos de resistencia en distintas partes del mundo, las Madres incluidas).
Las bienvenidas, las cenas (el día de llegada, en casa de Kris), los lunches (o almuerzos ligeros) en medio de clases y demás comidas, pero sobre todo el afectuoso y constante acompañamiento mostraron el gran respeto que se tiene a las Madres. La canasta repleta de frutas, jugos y caramelos que nos esperaba sobre una cama de la habitación en Archer House, preparada por el marido de Kris, daba muestra de la calidez y el cuidado que tuvo todo.
Los alumnos escuchaban con atención y hacían algunas preguntas cuando tocaba su turno. Había bastante camaradería entre docentes y alumnos, como pudimos comprobar en clases de la profesora Ariel Stricharz (especialista en teatro argentino), el prof. colombiano Alberto Villate-Isaza, la coordinadora del Centro Rosenfield Sarah Purcell, los alumnos que nos recibieron una noche en