2009-03-30
Para los que trabajaron por la recordación de los horrores del golpe
Nobleza obliga, dicen los entendidos… de corazón quiero felicitarlos por el enorme y emocionante éxito obtenido en los dos actos, la "vigilia" ruidosa para despertar a la justicia y la marcha.
Sé que el trabajo fue arduo, lo pensado original y con una clara visión de lo que podía alcanzarse. En el logro final, seguramente tuvo que ver el acompañamiento y el apoyo del pueblo que, como dice Marechal "es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido". La multitudinaria presencia en las dos marchas y en el acto del lunes, así lo confirman. Y lo más esperanzador es la numerosa concurrencia juvenil, lo cual significa que habrá memoria y homenaje para siempre.
El lunes fue todo emoción, la plaza repleta, la respuesta de todos aplaudiendo, saltando, cantando consignas y canciones y prestando atención a los mensajes de los videos, de la simpática locutora y de los excelentes documentos. Fue para mí, y no dudo que para todos los compañeros, una caricia al alma por el hermoso homenaje a los que amamos. Sentí que todos volvían a pasar por su corazón, los nombres y las historias de vida de los que nos fueron arrebatados. Allí, como seguramente en la marcha, el NUNCA MÁS se hizo realidad.
En estos momentos difíciles, cuando el enemigo verdadero avanza a pasos agigantados, mientras nosotros, a veces, nos entretenemos buscando enemigos entre los nuestros. El pueblo y los jóvenes nos dan una lección, nos dicen “venimos para que estemos juntos”, a pesar de algunas diferencias que resultan de menor cuantía si las comparamos con los propósitos de quienes añoran el pasado y quieren romper el orden constitucional por defender sus mezquinos intereses.
El pueblo nos exige unión. Eso nos dijo frente a Tribunales y, seguramente en la marcha y en los actos también excelentes que se hicieron en el interior. Reitero las felicitaciones y los saludo cordialmente.
Alba Lanzillotto – Abuela de Plaza de Mayo