2008-11-11
La expectativa se manifestaba en las preguntas que hacían los chicos. En el centro del patio, un círculo formado por tachos de lata y plásticos, planchas de aluminio, tubos de PBC, paletas, cacerolas, sartenes y megáfonos de latón despertaban la intriga.
De a poco el patio se llenó de chicos que fueron sentándose en el perímetro imaginario de un escenario delimitado por la cancha de fútbol.
Desde las puertas de la escuela, el colorido del vestuario reanimó las inquietudes y poco a poco se agruparon los integrantes del conjunto en torno a sus atípicos instrumentos. Cuando estos comenzaron a sonar y a tejer melodías incrementando el ritmo se resolvieron los misterios y se escuchó el entusiasmo en el batir de palmas que acompañaban las elaboradas secciones del espectáculo. Asidos de insólitos elementos acústicos, durante aproximadamente cuarenta minutos, el numeroso grupo humano que compone el conjunto recorrió un repertorio rítmico en exacta sincronización que ofreció desde un reggae hasta una canción con marcadas bases electrónicas.
Una vez terminado el show, los aplausos colmaron el patio. Uno de los integrantes de La Orquestina les contó a los chicos que próximamente compartirían junto a ellos un taller donde, entre otras cosas, aprenderían a hacer instrumentos a partir del reciclado de otros objetos y que no se necesitaban instrumentos convencionales para poder hacer música.