2011-05-27
LAS AUDIENCIAS DE LOS JUICIOS SON PÚBLICAS
Para presenciar los debates, presentarse con DNI, cédula o pasaporte
original en el 6º piso de los tribunales de Av. Comodoro Py 2002 media
hora antes del comienzo de las audiencias. La acreditación se realiza
ante el tribunal correspondiente:
ENAMORADOS DE
AUDIENCIAS JUDICIALES POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD
Crónica 4. Causa Centro Clandestino de detención, tortura y extermino
ESMA,1er tramo. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 126, 27 y 31 mayo de 2011
Bigotito rubio, aspecto atildado, con un lejano aire de mosquetero –así imaginábamos tal vez al D´Artagnan de nuestras antiguas lecturas sobre las ramas de un árbol, en el fondo de casa …-, empuñando convicciones que le permiten prescindir del papel escrito, presenta su alegato el abogado Rodolfo Yanzón. A su lado, la abogada Luz Palmas Zaldúa, también representante del Grupo Kaos, intercala la lectura de prolongados fragmentos del alegato. Se va acumulando con fuerza en la memoria y en la conciencia (cada uno carga con la suya) la pesada parva de acusaciones fundamentadas.
Los imputados por momentos duermen (uno o dos), escuchan con aire distraído (varios) o con intensa atención (Néstor Savio), escriben (Ricardo Cavallo, “Sérpico” o “Marcelo” en su infaltable note-book, prestada quizá por su abogado, “El Tigre” Jorge Acosta sobre papel en un improvisado pupitre), o fingen leer (“Gustavo Niño” o “Alberto Escudero” Astiz, preocupado por mostrar que desdeña este juicio y a este tribunal). Sin embargo, cada frase del alegato es un ladrillo que va instalando institucionalidad. Siglos de conflictos humanos y contratos sociales han desembocado en estas palabras que impulsan a la humanidad a no destruirse, a seguir viva.
¿Hubo una guerra, acaso? Varios en la parte delantera de la sala han recibido premios por “valentía en combate”. ¿Dónde estuvo, si hubo guerra, el respeto a las Cuatro Convenciones de Ginebra, la atención a los prisioneros “de guerra”? Crear una ficción de “guerra” cuando los mismos documentos militares referían la existencia de una exigua cantidad de guerrilleros a fines de 1975 es lo mismo que crear un enemigo interno, cuya ideología “desembarcó en las playas argentinas” (somos país de inmigración, es claro: es frecuente la metáfora de naves que traen lo peor a nuestras costas): el “subversivo”. Palabra que encubre un invento, vocablo que a lo largo de muchos años entró, por machacamiento y por temor, en la mente de muchos compatriotas.
Convención Internacional para
Primera Parte, Artículo 1: 1. Nadie será sometido a una desaparición forzada.
2. En ningún caso podrán invocarse circunstancias excepcionales tales como estado de guerra o amenaza de guerra, inestabilidad política interna o cualquier otra emergencia pública como justificación de la desaparición forzada.
Pero ¿quiénes, sino los que derribaban de golpe a un gobierno constitucional, eran los subversivos? También en España se ha procurado instalar la idea de dos fuerzas paralelas, poniendo a la par a las huestes golpistas del general Franco y a las milicias que defendían
Pero el término “subversivo” resultaba operativo. Y así lo trabajaron, mediante la “comunidad informativa” que nombran los represores (espionaje cuya estructura, por supuesto, continúa vigente en plena democracia), picana en mano.
Las víctimas del terrorismo de Estado: militantes políticos, en la visión de los abogados, que sufrieron por eso la acción de un genocidio. Está claro que el genocidio se ejerce sobre sectores de la población nacional no ajenos a la pertenencia política, más allá de la limitada acepción instalada por las Naciones Unidas allá por diciembre de 1948.
Los abogados analizan la cadena de mandos, los sectores con sus miembros intercambiantes en que
Los abogados comentan la práctica de desnudar siempre a la víctima recién llegada, porque estar desnudo es sentirse inerme, es perder con la ropa los lazos sociales habituales, quedar encogido de terror frente al represor. El público va recordando lo que sabe, y varios compañeros … reviviendo lo que transitó su propio cuerpo. Allí frente al Tribunal está la “valiente muchachada de
Yanzón despliega el contexto de época: entre otros hechos represivos como la prisión en
Los casos: el ex guardiamarina Mario Galli (uno de los 54 marinos sublevados el 17 de noviembre de 1972 contra el entonces gobierno de facto de Agustín Lanusse para apoyar el retorno desde España de Perón), torturado y asesinado junto con su familia … ¿por alguno de los que están sentados aquí al frente? Alcira Fidalgo, linda poeta y militante jujeña, “
Y varios nombres de marinos y civiles no imputados en este tramo: Jorge Daniel Díaz Smith –controlador de ex detenidos desaparecidos una vez fuera del centro clandestino-, el capitán de navío retirado Oscar Rubén Lanzón, que actuaba en
La hermosa cabellera de Graciela Daleo en medio del público; la gracia de Ana María Testa; otros compañeros aquí y allá, testigos y víctimas: gracias a ellos, a los sobrevivientes directos, estamos aquí, observando y aprendiendo en estas audiencias prácticamente únicas en el mundo actual: jueces naturales, no especiales, juzgando a ciudadanos que en conjunto (aunque a veces con creatividad individual, en un accionar discrecional) cometieron crímenes contra la humanidad, y muy probablemente genocidio.
Los pedidos de condena caen, al final, como piedras rodando: prisión perpetua para 16 represores. 25 años de cárcel común y efectiva para Juan Antonio Azic y para el médico Carlos Capdevila.
Hay más firme institución en
Neruda canta en Miguel Hernández a cada víctima. Cantemos con él, sin venganza, con justicia:
No estoy solo desde que has muerto. Estoy con los que
te buscan.
Estoy con los que un día llegarán a vengarte.
Tú reconocerás mis pasos entre aquellos
que se despeñarán sobre el pecho de España
aplastando a Caín para que nos devuelva
los rostros enterrados.