2009-03-26
Las mujeres y hombres de la danza golpeaban con sus pies el suelo duro y cobraban fuerza en sus brazos y rostros. Se manifestaban con formas que traían recuerdos y emociones. Y así circulaban por las calles, con una manera diferente a la habitual.
Oduduwa Danza Afroamericana convocó otro año más a marchar bailando en la movilización del 24 de marzo. Alrededor de doscientas personas vestidas de blanco pusieron el cuerpo a la ritualidad en la lucha por
La danza afroamericana es la manifestación en la tierra de los orixás, arquetipos espirituales de la cosmovisión yoruba. Sobre
Iroko, orixá del tiempo. Es también el gran árbol, que nos da cobijo, plantado en sus profundas raíces. En ellas yacen los muertos, que dan vida a las ramas y la copa, donde moran los vivos. Iroko, el mensajero entre la tierra y el cielo, fue el único que salvó a la vida de desaparecer de la tierra. Con su gran pañuelo blanco, a él se recurre para buscar a los que desaparecieron.
Ogum, orixá de la guerra y el trabajo. Es la fuerza creadora y es también la aniquilación. Pero guarda un secreto poderoso: es la ayuda de sus muertos los que aseguran su victoria. Él los convoca, en un pacto de sangre y fuego. Entonces los ancestros pasan su fuerza a los guerreros y viven por generaciones.
Oxum, orixá del río y del amor. Su fuerza está en las profundidades, de donde brota el agua vital y la verdad. Su amorosidad irradia del corazón y se hace fértil en nosotros. Son las aguas del río las que primero trajeron el canto de los muertos. Y desde allí, comenzamos a sanar.