2006-10-29
Publicado el 29/10/2006
PRIMER ACTO POR
Acto en el Dámaso Centeno
La primera vez que ex alumnos del Instituto Social Militar Doctor Dámaso Centeno se acercaron al director, un coronel retirado, para proponerle la realización de un acto que recordara a los alumnos de esa institución que se encuentran desaparecidos, la reacción fue tajante: “De ninguna manera se puede hacer un acto de esa naturaleza”. Otro grupo de ex alumnos acompañó, a su vez, la postura del director.
Cuando volvieron con un permiso de la ministra de Defensa, Nilda Garré, el coronel retirado presentó su renuncia, y, con la asunción de un nuevo director, comenzó la organización del acto. En un primer momento, cadenas de mail con amenazas intimidaron a los organizadores -ex alumnos de las promociones de 73, 74 y 75-.
La consigna-guía del homenaje fue: “Presentes, Ahora y Siempre”. Resonaron en los oídos y la memoria de docentes y alumnos, en voz bien alta y juntos por primera vez, los nombres de Juan Eduardo Estévez, María Luz Vega, Eduardo Giorello, Alejandro Capobianco, Sergio Nocera y Juan Carlos Cubas. En el acto se sumó el recuerdo a otras dos víctimas que habían sido alumnos: Eduardo Vega, hermano de María Luz y Alejandro Almeida, hijo de nuestra compañera Taty, quien participaba del acto y no pudo contener las lágrimas, ya que muchos de los allí presentes habían compartido las aulas con Alejandro, y se acercaban para saludarla y contarle anécdotas de su hijo, que hoy tendría 51 años, al igual que los chicos de esas promociones. “Yo no sabía que Alejandro estaba desaparecido, yo era muy amiga de él, era de una camada anterior”, le decía a Taty en el medio de un gran abrazo una ex compañera de su hijo.
Oscar Leguizamón, orador durante el homenaje, aclaró ante los presentes, entre los que había gran cantidad de militares: “Nosotros no tenemos la culpa de que los militares no puedan salir de uniforme a la calle”.
El discurso de la ministra de Defensa, Nilda Garré, marcó otro punto emotivo cuando recalcó: “Este encuentro es una nueva oportunidad para quienes, como todos estos compañeros que no están, asumimos que la dignidad, la igualdad de oportunidades, la justicia y por qué no la felicidad también, sea una realidad y no una promesa eternamente postergada. Y podamos decir hoy orgullosamente, aún tras el dolor, el terror y las atrocidades vividas y sufridas, que seguimos creyendo y luchando por esos ideales, que no los abandonamos. Por lo tanto, que no han vencido”.
Finalizado el acto, se colocó una placa de bronce en el hall central en homenaje a los alumnos detenidos desaparecidos del colegio Dámaso Centeno.
Agregamos, para mejor información sobre el colegio, el párrafo final de un artículo firmado por Miguel Jorquera para el diario Página/12:
“Siempre entre uniformes"
“El Instituto Social Militar Dr. Dámaso Centeno forma parte, junto a los cinco liceos militares, de la estructura de