2008-08-23
En un día de pleno sol, se acercaban vecinos, amigos y familiares que recorrían la plaza y se detenían a ver trabajos publicitarios realizados por Julio César que se encontraban en el acceso.
Estuvieron presentes el diputado nacional Marcos Walmar, la diputada nacional María Fernanda Reyes, el diputado de la ciudad Facundo di Filippo y el diputado de la ciudad Elio Rebot mandato cumplido.
El poeta y librero Alfredo Carlino, quien actualmente vive en la casa donde nació Fumarola, leyó un poema que escribió para su amigo, que forma parte de una antología de toda su obra editada recientemente.
Réquiem para Julio César Fumarola
“Con Julio César caminábamos y caminábamos hacia el corazón del alba,
El nombre de Julio César Fumarola a este espacio público fue una iniciativa de los vecinos de Balvanera y de Almagro de la cual se hizo eco el diputado Facundo Di Filippo presentando un proyecto de ley. La ley 2446 fue promulgada el 22 de octubre de 2007. Al proyecto adhirieron Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina y de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires.
Miguel Germino, director del periódico vecinal Primera Página, habló en nombre de los vecinos de Balvanera y Almagro.
“La placita que los vecinos supimos recuperar hace un poquito más de 4 años, el 25 de mayo de 2004 y que llamáramos en aquel entonces la placita del “mientras tanto”. Hoy cumple una nueva etapa, la de oficializar su nombre definitivo, Julio César Fumarola, vecino, reportero gráfico, militante social asesinado por la triple a en 1974. No cabe dudas de que si Julio César hubiese estado entre nosotros en mayo de 2004 habría sido parte de la veintena de vecinos que con palas picos carretillas tomamos este playón de cargas del ferrocarril para transformarlo en el curso de ese mismo día en una plaza. De no ser así esta plaza sería otra playa de micros de compra como la que tenemos en la cuadra siguiente y vienen del interior del país. Aquel día, hoy lejano en el tiempo, los vecinos levantamos adoquines, plantamos árboles, construimos canteros, compramos tierra negra y le hicimos el aguante durante más de dos años cuidando esta placita. Simultáneamente se libraría una batalla legal por la zonificación de los terrenos. Tarea en que nos ayudó la diputada Beatriz Baltroc y más tarde con la colaboración del diputado Di Filippo logramos la nominación de esta plaza Julio César Fumarola. Sin embrago, hasta hace dos días esta placita estuvo abandonada. Sin riego, sin luz, sin guardián, invadida por perros y atacada por vándalos que destrozaron juegos, bancos y alambrados. Pero sin embargo ayer temprano a las siete de la mañana un gran piquete del gobierno de la ciudad vino a pintar, limpiar y arreglar y hoy tenemos una plaza decorosa. Pero esto no debe ser la plaza que se arregla en la víspera de los actos, debe ser una política de siempre. La plaza debe estar cuidada porque la plaza es para goce de los vecinos, para goce de los niños. Bienvenido sea tu nombre Julio César, pero nunca dejaremos de reclamar justicia y esclarecimiento para tu crimen, como los tantos otros cometidos por la siniestra banda triple a y la no menos siniestras bandas de militares genocidas que continuaron con aquella nefasta obra. Julio César ¡Presente! ¡Ahora y Siempre!”
“En nombre de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora traigo un saludo, un abrazo solidario y felicito a todos y cada uno de los que han tomado esta iniciativa. Realmente reconocer para recordar, para no olvidar, con el nombre de Julio César, donde están acá su mujer, sus hijos y tantos compañeros de militancia. Es muy importante la memoria, de muchas maneras se puede lograr. Realmente si es cuestión de recordar, debemos saber, debemos tener presente que ese terrorismo de estado no comenzó el 24 de marzo de 1976. En lo personal, siempre lo estoy recordando, porque mi hijo Alejandro Martín Almeida tenía 20 años y es detenido desparecido justamente en 1975. Recordemos, gobierno constitucional, no democrático desde ya, Isabel Perón, Luder, Ruckauff, Cafiero y tantos otros que formaban ese staff que son los que firmaron el aniquilamiento de los disidentes. Por supuesto con ese brujo López Rega, esa agrupación parapolicial, la triple a, que dejó un saldo de mil y pico detenidos desaparecidos, y asesinados durante los años 74 y 75. Por eso es muy importante ponerle el nombre de Julio César Fumarola a esta plaza, porque en él, y cuando los chicos, los vecinos, los pibes, cualquiera pregunten quién era, cómo 74, si, que se recuerde, entonces que todos antes del 76 integran esa larga lista de 30.000 detenidos desaparecidos a los que no debemos olvidar. Pero está en todos y cada uno de nosotros, de ustedes, de sus compañeros, realmente que la memoria no desaparezca. Actos así y tantos otros son los que vamos a lograr para que no solamente la memoria siga presente sino para que se haga justicia. Justicia legal, jamás justicia por mano propia. Esa justicia que tardó pero está llegando. Estamos condenando, perpetua, cárceles comunes, realmente que quieren que les diga, son esas satisfacciones que las Madres por razones obvias, y cuando digo Madres, digo Abuelas, Familiares, Hermanos, Hijos, y tantos militantes, sobrevivientes, ex presos, todos aquellos que realmente no pensábamos que íbamos a poder empezar a compartir estos días históricos. Está en todos y cada uno de nosotros para que estos juicios continúen. Y retrocedamos, Triple a, Trelew el año 2009 comienza también a juzgarse a los asesinos de la Masacre de Trelew, así que Memoria, Verdad y Justicia”.
El periodista Eduardo Barcelona recordó el momento en que acompañó al hermano de Julio César a reconocer el cuerpo y no lo pudo identificar por el ensañamiento con que lo habían asesinado. “Hoy esto concluye una historia y a mi juicio hace un cierre histórico tanto en lo emocional como en lo político que es para reivindicar” destacó.
El Secretario de Derechos Humanos del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Elio Rebot, señaló que “es triste tener que estar a cada momento remarcando estas cosas que han sucedido, pero a su vez es necesario que preservemos la memoria y es necesario que se sepa la verdad por la cual tantos compañeros dieron la vida”
Ana María Matheu, la esposa y compañera de Julio César Fumarola, lo recordó con gran emoción.
“Julio César no fue un desaparecido como tantos otros, a él la vida le desapareció abruptamente, le desapareció la posibilidad de ver crecer a sus hijos, de conocer a sus nietos, de revolcarse en la tierra y hacer sus asados. Le desapareció la posibilidad de leer a Withman, a Vallejos, a Neruda, a Tejada Gómez. Le desapareció su admiración por Visconti, o por Victorio de Cicca, escuchar a Rovira, escuchar a Piazzolla, a Vivaldi, a la negra Mercedes y a su entrañable Ornella Vanoni. Todo eso se fue cuando tenía 33 años. Pero también a nosotros algo se nos desapareció, se cercenó, asustada se escondió y quedó una zona oscura, negra.
Fuimos recuperándonos de a poco, con esa zona a cuestas. Y un día, apareció Miguel con Primera Página a los 33 años de su muerte, casualmente, y apareció Gazola y los vecinos y me hablaron de todo esto que estaban haciendo porque lo hacían desde el anonimato sin nada a cambio, porque ellos hacían lo que yo no pude hacer, y lo llevaron al diputado De Fillippo y lo pusieron en la Legislatura, y las baldoseras me acompañaron tanto, a desenfundar las fotos, los negativos, de sus maravillosos trabajos, de su vida y pusimos la baldosa y hoy esta placita. Entonces esa zona negra se empieza a aflojar, las tinieblas, se pueblan de matices, de recuerdos, empiezan a aparecer muchos recuerdos, y nuestras historias se van completando de a poco.
Julio César tenía un niño dentro de él, ese niño que le proveía su creatividad, su sensibilidad, que fuera inclusive elegido el mejor fotógrafo publicitario de aquellos años por las innovaciones que hizo. Ese niño hacía que tuviera siempre la sonrisa abierta, a mi me gusta recordarlo así, sonriendo. Mi familia y amigos les agradecemos, aunque es una palabra tan chiquita, todo lo que sentimos y todo lo que ha representado esto para nosotros.
Facundo Di Filippo manifestó que el proyecto de la plaza no es suyo, sino que fue una construcción de los vecinos, que con su esfuerzo y perseverancia construyeron este espacio.