¡Mabel, cómo te vamos a extrañar y mucho!
Con el fallecimiento de Mabel Gutiérrez, presidenta de Familiares, no exagero si digo que, con ella, se nos ha ido un buen pedazo de la historia de los organismos de derechos humanos en Argentina. ¡Y nos ha dejado un vacío difícil de llenar!
Por su asombrosa capacidad intelectual, Mabel fue la parte pensante de los organismos y siempre exigente con ella misma y con los demás. Más que nadie Mabel influyó en la agenda de los organismos, en sus declaraciones publicas y en todos los proyectos de leyes y políticas que se han implementado en derechos humanos desde el retorno a la democracia hasta el día de hoy. Redactaba los documentos y abarcaba con solvencia asombrosa todos los temas desde la memoria, la verdad, la impunidad y la justicia hasta la lucha por los derechos económicos y sociales.
Nunca fue afín a las ceremonias ni a los protocolos sino volcada totalmente al compromiso sin medias tintas. Por supuesto este estilo agudo y crítico le provocó encontronazos pero su aporte fue de un enriquecimiento inconmensurable. Un solo ejemplo, hace pocas semanas en un informe de ONU sobre desaparecidos en Argentina, los expertos recomendaban, entre otros temas, que los casos en Argentina que habían recurrido a la ley de ausencia por desaparición forzada, deberían considerarse “cerrados”. Como representante de FEDEFAM trabajé en una carta de respuesta. Mabel me hizo corregir varias veces la redacción para que la posición nuestra quedaría afirmada de manera inapelable. ¡No se puede cerrar nunca un caso de desaparición forzada salvo con toda la verdad y tener a los responsables detrás de las rejas en una cárcel común! Fue su pensamiento inclaudicable como siempre.
Patricio Rice Primer Secretario Ejecutivo
FEDEFAM (Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos-Desparecidos)
Anexo: Parte de la declaración de Mabel Gutiérrez ante la justicia en los juicios por la verdad, La Plata, 1999.
“En el año 78, a partir de la desaparición de ALEJANDRO, yo comienzo a concurrir a Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, y hoy me cuesta mucho hacer un testimonio personal porque todos nosotros hemos aprendidos durante estos años a trabajar juntos y a pelear juntos con los otros organismos de derechos humanos. Este juicio que se ha abierto aquí en La Plata, es un resquicio para llegar a obtener la verdad. De todas maneras, los que tienen la verdad, son los que se llevaron a nuestros seres queridos, en mi caso, la Policía Federal, las Fuerzas Armadas. Ellos son los que deberían darnos las respuestas. Ellos saben lo que hicieron, en qué momento, en qué circunstancias, de qué manera, por qué y quién decidió el destino de cada uno de nuestros seres queridos. Nunca se nos ha contestado personalmente a cada uno de nosotros, qué hicieron con ellos. Yo realmente me alegro mucho de poder estar aquí, de poder decir mi pequeña verdad, de que haya una instancia donde nosotros podamos reclamar la verdad y espero que esta misma instancia nos sirva también para reclamar y obtener la justicia.”