2011-05-01
El jueves 28 de abril, en la histórica ronda, las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora celebraron sus 34 años de lucha continua.
Alrededor de la pirámide, grandes fotografías con sus rostros traían la presencia de las compañeras fallecidas. Junto a ellas, las tres Madres secuestradas y asesinadas por el Terrorismo de Estado: Azucena Villaflor de De Vincenti, Mary Ponce de Bianco y Esther Ballestrino de Careaga.
Familias, amigos y amigas, compañeros y compañeras, marcharon junto a las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora en su aniversario. La agrupación Tupac Amaru las homenajeó con sus pasos y con 34 riquísimas tortas, una por cada año, que cocinaron entre todas y todos.
Después de la ronda, en clima cálido y de confianza, cuatro de las primeras catorce mujeres que se reunieron en
Pepa Noia fue la primera en llegar. “Llegué una hora antes. Me senté en un banco, a fumar. Ni las palomas estaban, era un sábado”. Ese primer 30 de abril lo acordó Azucena con el resto de las mujeres, a través de pequeños papelitos y susurros al oído. Luego se dieron cuenta que caía sábado, y que debían combinar para un día de semana para hacerse visibles ante los organismos públicos. Primero circuló la opción del viernes, pero prefirieron evitarlo por eso del “día de brujas”. Los lunes eran días de ponerse a ritmo con los quehaceres de la casa. Finalmente, quedó el jueves. “Yo la sigo buscando a María Lourdes, siempre que puedo salgo a la calle a buscarla”, comentó dulcemente un instante antes que se escucharan aplausos y gritos de “¡Viva
“Llegué a
Mirta Baravalle recordó a las tres Madres que también fueron fundadoras y luego sufrieron el secuestro y asesinato por parte
A treinta y cuatro años de esa primera cita, todas las Madres de Plaza de Mayo recordaron a las primeras catorce mujeres: Azucena Villaflor, Mirta Baravalle, Pepa Noia, Haydeé Gastelú de García Buela, María Adela Gard de Antokoletz y sus hermanas Cándida, Mercedes y Julia, Raquel Marizcurrena, Élida Caimi, Beatriz Aicardi de Neuhaus, Raquel Arcuschin y una joven del Partido Comunista que no dio su nombre. A ellas, con ritmo acrecentado, se fueron sumando cada día decenas y decenas de mujeres.
El acto fue una oportuna excusa para escuchar anécdotas, poemas y textos escritos por las Madres. Taty Almeida recordó la picardía de Matilde Mellibovsky en usar sobre el pañuelo un sombrero para protegerse del sol en las tardes de pleno verano, y la impuntualidad de Yoyi Epelbaum.
Nora Cortiñas también leyó unas palabras y reiteró el pedido de solidaridad con el pueblo Qom, en acampe desde hace meses en Avenida de Mayo y 9 de julio.
Enriqueta Maroni sintetizó con toda su expresión los logros y avances en la lucha por Memoria, Verdad y Justicia.
Como cierre, Ignacio Copani les regaló una canción. Luego, las Madres colocaron sobre las placas de las tres compañeras que descansan en la pirámide azucenas en su homenaje.
30.000 detenidos desaparecidos ¡Presentes! ¡Ahora y siempre!
La lucha continúa, hasta la victoria siempre.
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