2007-12-06
Una más, muchas más
27ª Marcha de
Desde las 18 del 5 de diciembre, se transitaron las 24 horas de la 27ª Marcha de
con una nueva bandera de los 30.000 detenidos – desaparecidos, los organismos de Derechos Humanos y el pueblo que los acompañó, llegaron a Plaza de Mayo. Sus rostros recorrieron la primera vuelta alrededor de la pirámide, y comenzaron los primeros minutos de la vigilia histórica.
Brazo a brazo, pie con pie, la circularidad sentida se comprometió a la constancia. Al ritmo de los tambores, el grupo de percusión del Centro Cultural “El Eternauta” abrió la marcha. En la plaza, se sumaron la “Fortu Banda”, los cantos y los bombos que musicalizaron la resistencia.
Al caer la tarde y desde el escenario, la producción de Ana Barrios y la conducción de Nora Anchard y Orlando Santos, recibieron a los artistas que agregaron su brillo a las estrellas. Quillango, Negros de Miércoles, Horacio Fontova, Peteco Carabajal, Arbolito, Víctor Heredia, Rally Barrionuevo, Verónica Condomí,
Por la mañana, más de doscientos chicos de diferentes escuelas acompañaron a las Madres en la ronda. Se exhibió una baldosa de
Hacia el mediodía, y con el sol reflejando su fuego en cabezas y pies, Hijos e Hijas del Exilio presentaron una intervención con expresión corporal, danza y música. El Grupo de Teatro y Danza con dirección y coreografía de Laura Montes de Oca, mostró una obra de teatro y danza sobre los Centros Clandestinos de Detención. Por su parte, el grupo de teatro a las patadas regaló la lectura de Julio Luis Aguilar; su poema para las madres fue la música que interpretó con su danza Soledad Aulet.
El ocaso marcó las 24 horas recorridas y con la lectura del documento consensuado se cerró otra marcha, con resistencia. Reflexiones de las Madres en la plaza:
Testimonio de Taty Almeida:
“Hemos demostrado que todavía podemos, que todavía seguimos de pie y que ya no estamos solas. Cada vez conmueve más ver cantidad de jóvenes, con respeto, con fuerza, que recuerdan realmente a nuestros hijos. Ese es el motivo de
Estamos varias Madres, Abuelas, Familiares, Hijos, Hermanos, quienes convocamos. La cantidad de jóvenes es un aliento que entusiasma y demuestra que ya hay herencia. Ellos, cada uno en el lugar donde están, construyen, son esperanza, podemos decir, “ya estamos tranquilas”. Es una marcha más y fue muy conmovedor todo lo que pasó en el festival de anoche, la alegría con que recordamos a nuestros hijos. Todo tenía algo que ver, todo connotaba, las letras, la expresión corporal; y lo lindo es que sin horror ni tristeza profunda, conmovidas sí.
Fue estupenda la participación de los colegios, gracias a la directora general de enseñanza del gobierno de la ciudad, que acompañaron en la ronda a las Madres llevando las banderas de H.I.J.O.S, de Hijos e Hijas del Exilio, de las tres madres desaparecidas, algunos con pañuelitos blancos. Fue maravilloso ver esos delantales que andaban revoloteando, ver estos pibes que giraban con nosotros… ¡qué joder! Estaban los 30.000.
A 27 años de
Respecto a los motivos por los cuales se hizo
Ayer estaba con mis cuatro nietos, con mi hija, con la foto de Alejandro, yo cada vez lo extraño más, siempre digo lo mismo ¿porqué joder seré una Madre de Plaza de Mayo?, ojalá que no existiéramos las Madres de Plaza de Mayo. Pero hemos logrado mucho, por nuestro esfuerzo, por nuestra lucha por nuestra tozudez, de donde sea sacamos fuerza para seguir.
Y seguiremos, hasta que Dios nos de fuerza, hasta que veamos a todos los responsables en cárceles comunes. Sé que no vamos a estar, seamos realistas, cuando todos: milicos, curas y cómplices de este horror que nos tocó vivir, estén presos.
Pero están los jóvenes, están ustedes, que vienen atrás nuestro. Yo sé que ustedes no se van a olvidar, no tanto de las Locas, sino de los 30.000 detenidos desaparecidos. Esto es lo que me nace decir”.
Testimonio de Aurora Bellocchio
“Veo muy bien a la marcha, muy tranquila. Agradezco que haya empezado desde Piedras y no desde la 9 de julio, porque aunque una tenga 1 o 2 o 3 años más que otras, estamos todas pisando los 80.
Agradezco que esto todavía se mantenga y que haya gente valiosa que venga. Pienso que lo que conseguimos fue el fruto de tantos años de lucha. Después de escuchar durante tanto tiempo `no sabíamos lo que pasaba´, de soportar que la gente mirara para otro lado, yo creo que hoy se acerca mucha gente porque les da pena ver a las Madres durante 30 años dando vueltas y caminando”.