2010-08-19
Nora Cortiñas, Madre de Plaza de
Mayo Línea Fundadora,
estaba anunciada para integrar el panel; pero un problema con su vuelo le
impidió llegar.
El Foro
tuvo dos momentos, por la mañana la exposición giró en torno a los agronegocios
y disertaron Antonio Gomez, fiscal general de
El fiscal
Gomez habló sobre los delitos de estafa, evasión tributaria e imposición de la
contaminación como parte del saqueo. “El
40% de la cosecha de soja se vende en negro. Existen convenios tácitos para
sembrar a los costados del camino y las multinacionales exportadoras crean
empresas fantasmas que son usinas de facturas falsas. El entramado del negocio
pasa por tribunales, sino no hay modo de evadir impuestos. Muchos funcionarios
son cómplices del delito de contrabando”. También mencionó los delitos
económicos que cometen el negocio de la caña de azúcar, limones y pasteras. En
la mayoría de los casos logra identificarse al titular de las empresas
evasoras, que son mucamas, empleados y peones que entregan su D.N.I al patrón
por un par de días para hacer “trámites de la obra social y aportes jubilatorios”.
Carlos
Manessi habló de la importancia de reconocer
al agua como derecho humano y de conquistar “instrumentos legislativos como
herramientas de lucha”. “La dictadura fue la única manera que encontró el
imperio para concretar su dominio económico. Los 30.000 detenidos desaparecidos
se opusieron a un modelo económico que se guía solo por la renta y causa daño a
la tierra y a la gente. Hoy, es tan desigual la lucha que no sabemos ni a dónde
notificar a las multinacionales. ¿Dónde está la sede? ¿Quién es el dueño?”.
Cristina
del Movimiento Campesino de Santiago del Estero – Vía Campesina aportó el
relato de las experiencias de resistencia. “Cumplimos veinte años de lucha por los derechos humanos. Por el derecho
a vivir en un ambiente sano, libre de contaminación. Donde estamos
organizados hoy tenemos monte, con plantas sanas. Pero al lado vemos que sin
organización hay desmonte, soja transgénica, contaminación, malformaciones.
Nosotros y nosotras hacemos soberanía alimentaria sin contaminación, y vamos
creciendo lo mismo que un árbol. Los médicos no están encontrando las causas de
tantas enfermedades provocadas por la contaminación de los alimentos. Nuestro
pensamiento es uno solo; tenemos que unir fuerzas y luchar entre todos. Volver
a la cultura de nuestros antepasados. Tener un alimento sano, nuestra medicina.
Solo muertos nos sacarán de nuestras tierras”.
Construcción
de un mundo saludable y sustentable, mientras en los campos de soja a lo largo de todo el
territorio se esparcen “350 millones de
litros de veneno cada año”. Dato aportado por Carlos Manessi, junto a otras
terribles cifras: la provincia de Santa Fe es la segunda productora de soja del
país, sobre un total de 30 millones de hectáreas 20 millones son desiertos de
soja y existen entre 4 y 6 casos de cáncer por cuadra. “Todo esto comenzó en
1996, cuando por un documento escrito en inglés y presentado por la propia
empresa el Estado argentino aprobó en menos de veinte días el uso del
glifosato. Este modelo de producción basado en químicos devastó la
biodiversidad. Perdimos el 90% de la
vegetación nativa, nuestros suelos están muertos. El glifosato sobre vida
acuática no deja nada. La gente del
campo ya no oye ni a los sapos ni a las ranas”. Pero en Santa Fe también
hay organización y lucha, y se logró la media sanción de una ley que prevé la
prohibición de fumigar a menos de
A
continuación, Andrés Carrasco aportó más datos de la devastación, contaminación
y saqueo: en Leonesa, Chaco, se
incrementó en un 300% los casos de cáncer y en un 400% las malformaciones.
“Debemos hablar de un modelo de apropiación de la fertilidad y riqueza del
suelo, basado en la producción de commodities.
Soja o lo que más rente, en tanto sea objeto de mercancía y especulación
financiera. Nuestro destino está atrapado ahí; tenemos que romper con el colonialismo de nuestro pensamiento y
epistemología. Ya no hay sociedad del conocimiento, hay conocimiento para el
mercado. Los modelos de apropiación son modos de control social. El problema es
de toda la sociedad”.
Después
de las palabras de los panelitas se dio lugar al intercambio de preguntas y un
receso para el almuerzo. Por la tarde, el Foro continuó con el eje megaminería.
Expusieron Marta Maffei, diputada con mandato cumplido; Alfredo Bustamante de
Maffei
desarrolló la importancia de defender la soberanía de los glaciares, ya que estos representan el 70% del agua potable del planeta, regulan y recargan las cuencas
hídricas y son atemperadores del calentamiento global; funciones que nadie más
puede realizar.
“En la
patagonia hay agua potable, minerales y poca población. Condiciones ideales
para que se instale la megaminería. Pero en Esquel la resistencia comenzó en
2001 y todo el pueblo organizado lo impidió. La persecución ha sido muy dura,
sufrimos represalias, golpes, amenazas, despidos, hostigamientos”; expresó
Gustavo Macayo.
Conflictos
que unen al país, porque en el noroeste los cateos mineros se realizan sin
previas consultas a las comunidades indígenas que allí habitan, violando sus
derechos. “La minería no tiene nada que ver con sus proyectos de vida, basados
en el trueque, las ferias y los espacios sagrados”; explicó Silvana.
Rodríguez Pardo continuó la defensa del agua explicando las consecuencias del plan de energía nuclear. “Si no hay agua para la hidroeléctrica tampoco hay agua para la energía nuclear. Para una central de 1000 mega batios se necesita el caudal del río Sena”.
Uniendo la memoria y el presente, Alfredo relató las historias de la minería en Ojo de Agua. Allí, la explotación comenzó en 1915. Murieron 374 mineros. Hoy, los niños no saben por qué sus abuelos tienen el cuerpo tullido. “La minería dejó muchas heridas en la tierra, muchas cicatrices en el vientre de la madre. Mujeres viudas y hombres enfermos. A Segundo Ibarra sus compañeros lo sacaron a pedazos y armaron su cuerpo delante de su mujer; le había caído un balde encima. El campesino no habla del dolor, se olvida. Ese es un riesgo muy grande, porque propicia que la historia se repita. Fermín Leguizamón hablaba poco con la lengua pero mucho con las acciones. Escupía sangre y negro de todo el mineral que tragó hace más de treinta años. Él nos enseñó que la solidaridad hace a la organización más fuerte y garantiza el mañana. Defendemos los cerros y el ojo de agua, resistiendo la tortura de los policías que introducen sus pistolas en el ano de los campesinos organizados o los obligan a defecar delante de sus madres”.
“
Al día
siguiente, del 13 al 16 de agosto en el Predio de Judiciales se desarrolló la 13ª Unión de Asambleas Ciudadanas Contra
En un
camping extenso, frente al río Salí Dulce, se reunieron alrededor de quinientas
personas de todo el país para sesionar en autonomía por un modelo económico en
defensa de la vida.
Los tres
días de encuentro fueron práctica concreta de soberanía alimentaria y vida
comunitaria sustentable. La cocina estuvo a cargo de
Dentro
del cronograma de actividades hubo talleres de cocinas económicas, de derechos,
de papel reciclado. Así se aprendió que tizón
se llama al fuego madre de las casas, el que es eterno y nunca se apaga; fogón al que se encuentra en las cocinas
para preparar los alimentos y fuego
chusma a los que van de un lado al otro, para cebar mate o calefaccionar.
El
trabajo y la reflexión se dividió en comisiones: Plan IRSA y energía nuclear,
Agronegocios y Soberanía Alimentaria, Problemáticas Urbanas, Agua, Megaminería
y, por primera vez, Mercantilización de
Todas y todos se llevaron tareas y propuestas a seguir trabajando en los distintos espacios. En el plenario final se decidió que la próxima UAC será en noviembre en Andalgalá.
Para más información
http://boletinmovidaambiental.blogspot.com/
http://asambleasciudadanas.org.ar/
http://www.anred.org/article.php3?id_article=3654
http://www.redeco.com.ar/nv/index.php